y cuando tengas los ojos inyectados de sangre,
cargados de ira y rabia, no descargues todo ese mal en tu cuerpo,
sino en el de quien mas odies,
pues no hay mejor placer que ver sufrir a quien mas odias.
cargados de ira y rabia, no descargues todo ese mal en tu cuerpo,
sino en el de quien mas odies,
pues no hay mejor placer que ver sufrir a quien mas odias.


